Formalizar un negocio es una de las mejores decisiones que puede tomar un emprendedor: separa el patrimonio personal del empresarial, facilita el acceso a clientes y financiamiento y ordena la relación entre socios. Estos son los pasos y las decisiones clave.

Elegir el tipo de sociedad

Las formas más usadas son la Sociedad Anónima Cerrada (S.A.C.), la Sociedad Comercial de Responsabilidad Limitada (S.R.L.) y, para un solo titular, la Empresa Individual de Responsabilidad Limitada (E.I.R.L.). La elección depende del número de socios, la forma de administración y los planes de crecimiento.

Los pasos

  • Búsqueda y reserva del nombre en SUNARP.
  • Elaboración de la minuta o del acto constitutivo: objeto social, capital, aportes y administración.
  • Escritura pública ante notario e inscripción en SUNARP.
  • Obtención del RUC en SUNAT y elección del régimen tributario.
  • Licencia de funcionamiento municipal y registros sectoriales cuando corresponda.
  • Registro de trabajadores y planilla electrónica.

Lo que conviene definir desde el inicio

Un acuerdo de accionistas o socios que regule la toma de decisiones, la salida de un socio, la valorización de participaciones y la resolución de conflictos evita la mayoría de disputas societarias. Es más sencillo pactarlo cuando todos están de acuerdo que cuando ya existe un problema.

En Tello & Campos acompañamos la constitución de empresas de principio a fin y asesoramos en la estructura societaria más conveniente para cada proyecto.