Cuando surge una controversia contractual, la primera pregunta suele ser dónde se resolverá. En el Perú, el arbitraje está regulado por el Decreto Legislativo N.º 1071 y es una alternativa consolidada al proceso judicial, especialmente en materias comerciales.
Lo que dice el contrato
Si el contrato contiene una cláusula arbitral válida, la controversia deberá resolverse en arbitraje. Por eso la decisión más importante se toma al redactar el contrato: conviene definir el centro de arbitraje, el número de árbitros, la sede y el idioma.
Ventajas y límites del arbitraje
- Especialización: los árbitros suelen ser expertos en la materia.
- Celeridad: los plazos son más previsibles que en la vía judicial.
- Confidencialidad: el proceso no es público.
- Costo: los honorarios de árbitros y del centro son mayores que las tasas judiciales.
- El laudo tiene efectos de cosa juzgada y solo puede anularse por causales específicas.
Cuándo conviene el Poder Judicial
En controversias de menor cuantía, cuando no existe convenio arbitral o cuando se requieren medidas que solo un juez puede dictar, la vía judicial puede ser la más adecuada. También lo es en materias no arbitrables.
Antes de iniciar cualquier proceso evaluamos con el cliente las probabilidades, los costos y las alternativas de negociación. Una buena estrategia empieza por elegir bien la vía.





